En una jornada marcada por el compromiso civil y la participación democrática, el auditorio de Comfenalco fue el escenario donde los nuevos Contralores Escolares del Distrito tomaron posesión de sus cargos. El evento simbolizó un paso firme hacia el fortalecimiento de la vigilancia ciudadana desde las instituciones educativas.
La instalación del evento estuvo liderada por la Contralora Distrital, Ana Lorelys Román Arboleda, quien destacó la importancia de que el cuidado de los recursos públicos comience en las aulas. Al respecto, la funcionaria manifestó:
"Hoy sembramos la semilla de la integridad en el corazón de nuestras instituciones. El objetivo es que la Entidad de Control camine de la mano con nuestros estudiantes y nuevos Contralores, brindándoles el respaldo técnico necesario para que su labor de vigilancia sea efectiva y transparente".
La jornada contó con el acompañamiento de delegados de la Secretaría de Etnoeducación y de la Coordinación de Juventud, quienes asistieron en representación de la Administración Distrital.
Durante la ceremonia, Julié Melitza Victoria, Coordinadora de Juventudes del Distrito de Buenaventura, resaltó el impacto de este ejercicio:
"La participación de los jóvenes en estos espacios es fundamental para garantizar que el relevo generacional de nuestra ciudad esté basado en la ética. Ver a los estudiantes apropiarse de sus funciones nos da la seguridad de que el bienestar de nuestra región estará en manos de ciudadanos conscientes y activos".
El evento se consolidó como un espacio de diálogo entre la institucionalidad y la comunidad educativa. Por su parte, los estudiantes que asumieron el cargo expresaron su disposición para trabajar por sus colegios:
"Asumimos este reto con la convicción de que cuidar lo público es responsabilidad de todos. Con el acompañamiento de la entidad, vigilaremos que los proyectos y recursos lleguen a donde deben, garantizando que nuestra educación sea siempre la prioridad", indicaron.
Finalmente, un representante del cuerpo docente asistente señaló:
"Es vital que los procesos de formación ciudadana cuenten con este tipo de espacios. Este respaldo les brinda las herramientas necesarias para realizar una vigilancia efectiva, asegurando que cada recurso se transforme realmente en mejores oportunidades para los niños y jóvenes de la ciudad".
Con este acto, se da inicio a un ciclo de vigilancia donde los jóvenes se convierten en los principales veedores de su entorno, reafirmando que la honestidad y el control social se construyen desde el primer día en las instituciones educativas.