En un encuentro que reafirma el compromiso con la ética y el futuro del Distrito, se llevó a cabo una jornada de formación dirigida a los contralores estudiantiles y candidatos de las instituciones educativas.
Esta iniciativa busca transformar las aulas en los primeros escenarios de vigilancia y cuidado de lo público, empoderando a los jóvenes como los líderes que nuestra sociedad necesita.
El evento reunió a estudiantes, docentes y directivos en un espacio de diálogo constructivo. Para el ente de control, la participación de los jóvenes no es solo un ejercicio académico, sino un pilar estratégico.
Contar con el acompañamiento de los contralores escolares en todos los procesos de Control social permite una supervisión directa y honesta en el territorio, asegurando que cada recurso destinado a la educación cumpla su propósito real.
Durante el encuentro, la contralora Distrital Ana Lorelys Román Arboleda, destacó la relevancia de este vínculo:
"El acompañamiento de nuestros contralores escolares es fundamental para garantizar que la transparencia llegue a cada rincón del Distrito. Ellos son nuestros ojos en las instituciones y su labor fortalece la confianza en lo público, demostrando que el cuidado de nuestros recursos es una tarea que nos une a todas las generaciones".
Por su parte, los estudiantes líderes asistentes compartieron su visión sobre la importancia de estas acciones:
"Saber que nuestra voz cuenta para proteger el futuro de nuestra educación es una motivación enorme. Estas acciones nos enseñan que el cambio real empieza cuando nos apropiamos de lo que nos pertenece a todos y nos comprometemos a cuidarlo con honestidad".
Esta articulación garantiza que la gestión pública en Buenaventura sea un ejercicio abierto y participativo. Al integrar a la juventud en estos procesos, no solo se protege el patrimonio actual, sino que se construye una cultura de legalidad que perdurará en el tiempo, asegurando un desarrollo social íntegro para toda la comunidad.